Periodismo digital de verdad y nuevas formas de publicidad
Desde hace no mucho, los mayores diarios digitales españoles se han reconducido para acercarse al lenguaje digital, a lo que es el periodismo adaptado a Intenet. Algunas de las claves, en mi opinión, son:
- Crear secciones de Tecnología amplias
- Proporcionar contenidos audiovisuales (especialmente vídeos)
- Ofrecer búsquedas relacionadas con las noticias y en toda la web
- Uso de los weblogs a gran escala
Lo de ofrecer los vídeos era algo que clamaba al cielo, aunque estoy convencido de que el hecho de no adoptarlos se debía más al temor tecnológico ante el ancho de banda que pudieran consumir que a razones periodísticas.
Sin embargo, para aprovechar publicitariamente los vídeos han tardado muchísimo menos. Hasta ahora sólo le he visto en elmundo.es, en el anuncio (ya en sí mismo casi publicidad) de un producto tecnológico, que va acompañado de un vídeo de casi tres minutos. Lo curioso es que sólo tras pulsar 'play' aparece la publicidad, que además dura 20 segundos.
Otro cambio en la estrategia publicitaria de elmundo.es son las insufribles páginas de 'splash' al seleccionar un noticia o llegar por primera vez a la portada. Hasta no hace mucho, eran contextuales, es decir, se dirigían al lector de cada una de las secciones. Así, cuando intentaba consultar el traductor, la publicidad solía ser de academias para aprender idiomas, 'software' de traducción y otros productos del ámbito; y la página tenía en la parte superior un enlace al traductor. Ahora, la publicidad es siempre la misma y el enlace dice (en una imagen) "Ir a la información".
Dejando de la la publicidad para los que saben, y ya en el plano más periodístico, hay otra novedad en elmundo.es que me ha llamado la atención: la posibilidad de "rectificar" (así lo llaman ellos) la noticia. Al final de cada noticia existe un botón denominado así en el que se puede solicitar un cambio en la noticia por un error ortográfico, complementar la noticia con más información, opinar sobre ella o rectificarla. Parece una versión digital del defensor del lector...cuya influencia en los medios ha demostrado ser nula. Veremos si en El Mundo, un medio que se caracteriza precisamente por nunca rectificar y empecinarse en sus supuestas exclusivas, sirve de algo.
