No tiene mucho que ver con la temática de este blog cada vez más raquítico, a no ser porque se trata de una crítica a los contenidos de una web pública, pero no me resisto a comentarlo. Haciendo un repaso a los temas recogidos en el ámbito de la sanidad de la Comunidad Autónoma Canaria, me encuentron con la ya conocida web del Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia.
Como digo, ya la conocía, por lo que sabía que está desarrollada en flash, con información bloqueada porque se abre en ventanas emergentes y, según señala en el pie, "Optimizada para 800x600 para Internet Explorer 5.0 o superior". (Cuando leo este tipo de anotaciones, siempre pienso si seré el único que se tropieza constantemente con usuarios que navegan todos los días y no sabe qué resolución tiene su monitor, cómo averiguarlo ni qué significa 800x600).
Bueno, al grano, que me pierde mi afán criticador. Resulta que el apartado Quién puede donar incluye un epígrafe titulado "No dones si..." y enumera una lista de actos para que el candiato a donante se autoexcluya. Algunas son lógicas ("Has tenido relaciones sexuales con una persona que no es tu pareja y no has usado condón"), otras empiezan a rozar la precaución excesiva ("tú o tu pareja habéis tenido alguna relación sexual con alguna persona que ejerce la prostitución"...digo yo que se puede haberse hecho con preservativo y otras medidas profilácticas).
Pero una de ellas es absurda y me temo que reveladora de las grandes mentes que elaboran los planes de desarrollo de la sanidad canaria. Dice textualmente: "Tú o tu pareja habéis tenido relaciones sexuales con una persona que se ha drogado alguna vez". O sea, que si yo tengo una novia que estuvo casada hace 10 años con una persona que fumaba porros, yo no puedo donar sangre. Mi primera impresión fue que querían restringirlo a los consumidores de dogras inyectadas en la vena, pero ¿por qué en otros casos se especifica y en este no? En fin, la estulticia humana, que no conoce límites.